¿Cómo ser una persona productiva?
Ruben L. Jaimes marzo 27, 2018

Día a día, escuchamos por todo sitio el concepto “persona productiva”, pero, a veces no queda muy claro a qué se refiere dicho término. Hay tantas interpetretaciones como mentes en el mundo. Seguro que tú tienes tu propio concepto de productividad, el cual se moldea a tus actividades. Otra persona que, supongamos, se dedica a la jardinería, tendrá un concepto diferente al que tiene un reclutador. Como puedes ver, “productividad” tiene variedad de significados que dependen totalmente de los resultados y las actividades. Eso no quiere decir que las personas “productivas” no puedan tener características en común, a pesar de sus distintas actividades.

Una de las cosas que una persona productiva NO hace, es posponer sus actividades. Dejar que pase el tiempo sin concentrarte en tus actividades, es un error que, a largo plazo, puede hacer que te sientas muy arrepentido. Por ejemplo, si tienes una actividad para el viernes, pero sientes que se viene el tiempo encima, es muy probable que una voz dentro de ti te susurre: “mejor hazlo el lunes”. La situación es un tanto sencilla, puedes pensar que no pasa nada si pospones ese pendiente al lunes, total, todo el mundo tiene asuntos pendientes. El término correcto para este mal hábito es procrastinación y cuando se vuelve un hábito en tu día a día, después de algún tiempo notarás que vives con el tiempo encima, trabajando al día, y toda actividad por pequeña que sea, necesita su tiempo para poder realizarse bien.

Otra característica de las personas productivas y que está muy apegada a la anterior, es planear tus actividades del día siguiente. Tener un plan de trabajo preparado con antelación, evita que al comenzar tu día te encuentres ante la incógnita “¿Qué voy a hacer el día de hoy?” Para muchas personas, iniciar el día planeando las actividades implica una pérdida de tiempo que puede usarse en desarrollar las mismas. Planear lo que vas a hacer el día siguiente es un hábito que puede ayudarte a no caer en las garras de la procrastinación. En palabras mucho más simples: es mejor despertar y saber qué te espera el día de hoy, que despertar y comenzar el día estresado porque no sólo tienes que realizar tus actividades, tienes que planearlas.

La procrastinación muchas veces ocurre porque creemos que las tareas son demasiado complicadas, o al menos, es la más difícil de todas las actividades a realizar. Ese es uno de los factores principales por los que posponemos una actividad. Y es totalmente comprensible. Muchas personas ante a la elección: “tarea sencilla o tarea complicada”, terminan eligiendo la tarea sencilla. En el otro extremo están las personas que tienen un carácter competitivo, que comienzan por la tarea más complicada, ya que les representa un desafío, y todo desafío debe ser superado. Estas personas son las que precisamente resultan más productivas, pues al comenzar con la tarea más pesada, cuando se finalice, se tiene todo el tiempo disponible para distribuirlo en las tareas más sencillas.

La tiranía de la urgencia, si no estamos familiarizados con el concepto, podemos creer que se refiere a encontrar rápidamente soluciones a los contratiempos que surgen de repente. Esto es erróneo, el concepto se refiere a saber lidiar con las actividades. Es decir, muchas personas viven con un sentido de urgencia constante, dotando a las actividades de su trabajo con un carácter “verdaderamente urgente”. Cuando éstas en realidad son actividades comunes. Cuidado, con esto no me quiero contradecir con los primeros puntos. No quiero decir que debemos vivir en eterna relajación, simplemente, dejar atrás el estrés. Lidiar con la tiranía de la urgencia significa no dejar que nuestro trabajo consuma todas nuestras energías. Debemos considerar los aspectos importantes de nuestra vida, como la familia, gustos personales, etc. De esta manera podemos sentirnos plenos como personas, satisfechos con nosotros mismos teniendo un perfecto equilibrio entre nuestro trabajo y “nosotros”.

Es verdad que cada persona tiene su propia manera de ser productiva, pero con sus más y con sus menos, estas técnicas pueden ser adaptadas a tus actividades para que, en poco tiempo, veas mejores resultados. Mantente pendiente a la siguiente publicación en donde verás nuevos hábitos que puedes usar para incrementar tu productividad.

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