La Muerte Godínez
Ruben L. Jaimes noviembre 1, 2018

La muerte es un tema muy delicado, serio, y cuando pasamos por el proceso de duelo por un ser querido es, directamente, insoportable, pero México, ¡ah nuestro México!, se las arregló para hacer una conmemoración digna, que tiene el equilibrio perfecto entre respeto, melancolía y diversión, que encima es patrimonio cultural.

En este pedazo del mundo, hay un tipo de muerto que no necesariamente debe estar bajo tierra, la cultura popular le ha llamado: Godínez.

Y antes de que me maten de verdad, les cuento que yo soy uno, y también voy a explicar por qué, un Godinez es un muerto viviente.

1.- La madrugadera

Un cuerpo que es capaz de madrugar, tirarse una hora de camino, estar sentado nueve horas trabajando, tirarse otra hora de regreso, todo para madrugar otra vez en unas horas, es, definitivamente, un cuerpo sin un pedazo de alma. Ahora, si hablamos de los trabajan de lunes a sábado, ya no estamos hablando de un muerto, sino de una especie de súper vampiro, o algo así.

2.- La descomposición del cuerpo

Este punto no aplica para todos, sólo para algunos infortunados. En la muerte natural, el cuerpo se descompone, la piel y órganos, se pudren hasta que desaparecen. En la muerte Godínez, la descomposición es al revés, comienzan a aparecer canas, ojeras y el vientre incrementa considerablemente, si nos ponemos físicos, podríamos asegurar que; a mayor masa, menor energía.

3.- Divina Penitencia

En algunas creencias, un alma después de morir, se enfrenta a un jucio divino, en el que un ser supremo decide si recibe el paraíso o una condena, dependiendo de sus acciones en vida. Para un Godínez pecador, también existe la penitencia. El pecado a juzgar es la Gula, y se castiga con algo que, los expertos llaman, Mal du Porc. Ni una eternidad en el infierno es comparable con dos horas con mal del puerco. De hecho, va de la mano con el punto anterior, los Godipsicólogos han afirmado que si presentas mal del puerco más de tres veces a la semana, es muy probable que realmente reencarnes en un cerdo.

4.- La luz al final del túnel

La luz al final el túnel representa la esperanza, un nuevo comienzo. En lenguaje Godínez, se le conoce como “Quincena”. En cada día de paga, cobrar es como nacer otra vez, y durante dos semanas, pasas algo parecido a un vida chiquita. En un primer momento todo es fácil, te sientes protegido, pero al paso de los días, todo se vuelve lento, turbio, tu alegría se va desgastando, tus oportunidades de sobrevivir se ven afectadas por la falta de recursos para conseguir alimento, y en tus últimos días, cuando todo está perdido, sólo hay una esperanza, sólo una, y es empezar otra vez, es volver a nacer.

En fin, ya expliqué cuatro razones para considerar la vida Godínez como una muerte chiquita, te dejo para que lo reflexiones mientras disfrutas de un pan de muerto, porque en fin, la reencarnación porcina es digna de todo mexicano, si no, ¿por qué en la ofrenda lo que pones es comida?

¡Recuerda seguirnos en nuestras Redes Sociales! Es gratis, te lo juro.

               

Para seguir obteniendo información como ésta, noticias y artículos interesantes, suscríbete a nuestro Blog.

Deja tu Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *