La relación oculta entre tu trabajo y los regalos
Ruben L. Jaimes diciembre 12, 2018

Como hemos dicho la semana pasada, en el universo de los trabajadores es bastante usual realizar intercambio de regalos por motivo de navidad. Un regalo se puede considerar un bonito detalle, a menos que sea forzado, y generalmente son de caracter material, que podemos considerar comprados (porque hablar de regalos hechos a mano o de caracter intangible es otra historia). Lo que aquí nos interesa es la compra de regalos; la época navideña es la encarnación de esta idea, no es casualidad que las tiendas se llenan de estantes y anaqueles gigantes adornados con todo lo que se puede regalar, como chocolates, juguetes, tarjetas, botellas y tal. Esta es la época favorita de un monstruo invisible que podemos llamar mercado, cuya principal actividad siempre tiene una relación de amor/odio con nosotros; estoy hablando del consumo.

El tiempo de consumo y tiempo de trabajo coexisten alrededor de un mismo núcleo, el trabajo es remunerado, de esta manera los seres humanos aseguran su supervivencia en un mundo dominado por los mercados. El tiempo que dedicamos al trabajo, es el tiempo de nuestra vida que utilizamos para cumplir necesidades, pero hay otro factor que nos gusta satisfacer; los deseos. La satisfacción de un deseo puede manifestarse en diferentes maneras, puede ser el éxito profesional, pero mayoritariamente tiene que ver más con cuestiones de consumo.

El consumo es otro resultado del trabajo, es la manera en que reconocemos nuestro propio esfuerzo, no mediante la felicitación de un jefe o un salario, sino mediante el cumplimiento de nuestros deseos, los cuales surgen de manera personal e íntima, es por eso que a veces juegan un rol importante en nuestra manera de vivir.

La satisfacción de un deseo mediante el consumo asciende cada vez más, las empresas ofrecen productos y saben llegar a nosotros con la promesa de cumplir un deseo. El problema es que después de un deseo, viene otro, y otro tras otro, parece ser que existe una cantidad infinita de deseos. El consumismo se nutre de ese “animal de deseos” mediante objetos, los cuales han adquirido demasiada importancia en la existencia de los seres humanos.

El consumo de objetos es una de las principales maneras de satisfacción, pero, ¿por qué? El objeto, representa algo para nosotros, o incluso, para alguien más, pueden llegar a ser una representación simbólica de nosotros mismos. Los medios de comunicación juegan un papel importantísimo en el consumo de objetos, pues con la publicidad crean esa cercanía entre sujeto y objeto, cumpliendo deseos y necesidades para desarrollar una cultura material, que parte de un sistema de significados abiertos, pues requiere que nosotros, como personas, le demos un significado y así hacerlo suficientemente valioso, para gastar lo que nos costó tiempo de trabajo, en ello.

También te recomiendo

Regalos Godínez

¿Qué puedo hacer si no me pagan mi aguinaldo?

               

Para seguir obteniendo información como ésta, noticias y artículos interesantes, suscríbete a nuestro Blog.

Deja tu Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *